El agua del grifo es sana y segura

sábado, 21 de marzo de 2020

Agradecemos el trabajo y esfuerzo de los trabajadores de la Planta Potabilizadora de la MAS (ETAP) en estos días difíciles

Desde la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS) queremos tranquilizar a los más de 400.000 usuarios del agua del Sorbe y asegurarles que el agua del grifo es sana y segura y que no es necesario almacenar agua embotellada. También queremos agradecer a los trabajadores de la Planta Potabilizadora de Mohernando (ETAP) y al resto de trabajadores de la MAS el esfuerzo que están realizando en estos días por mantener el servicio a los ayuntamientos de manera eficaz, segura y continuada, a pesar de las dificultades.

Hacemos neustras las palabras de la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS) en un comunicado enviado estos días a la opinión pública:

"En la última semana los informativos nos han mostrado imágenes de los estantes vacíos de algunos supermercados, saqueados por consumidores aterrorizados ante la cuarentena. Los españoles hemos llenado nuestras casas de papel higiénico, legumbres, arroz, pasta y, también, agua mineral. Según la mayoría de los diarios, el agua embotellada ha sido el segundo producto más vendido en las tiendas de alimentación y grandes superficies.

Semanas antes Italia pasó una situación parecida y obligó a al Istituto Superiore di Salute a informar sobre el asunto. En la nota que publicó días después, enfatizó que no es necesario almacenar botellas voluminosas, porque el nuevo coronavirus, llamado SARS-CoV-2, y la infección COVID-19, no puede de ninguna manera transmitirse a través del agua del grifo.

Desde la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS) y desde todas aquellas entidades sumadas a esta nota de prensa, queremos señalar que el agua del grifo es #SanaySegura, y que no hay justificación sanitaria alguna para elegir aguas embotelladas. Nuestras prácticas actuales de purificación vienen siendo cien por cien efectivas en la eliminación de cualquier tipo de virus o bacteria perjudicial para la salud humana. No hay evidencia de transmisión ni del actual COVID-19 ni de ningún otro virus, ni siquiera entre el personal profesional expuesto a las aguas residuales de manera cotidiana.

Con todo ello no queremos decir que la situación de emergencia sanitaria del coronavirus no esté afectando a la operatividad habitual de los servicios de abastecimiento y saneamiento de agua urbana. Los operadores públicos están tomando medidas preventivas para evitar contagios entre sus trabajadores y garantizar los niveles de servicios ofrecidos hasta el momento, tanto en calidad de las aguas como en la cantidad habitual.

Los operarios que trabajan en las plantas de tratamiento y depuración de aguas están realizando igualmente un esfuerzo que debe ser reconocido por todos, pues están ampliando sus horarios de trabajo y están intensificando sus tareas con el objeto de garantizar el funcionamiento correcto del sistema".